domingo, 22 de abril de 2012

Mamá, felicidades.


Mamá, es tu cumpleaños y aunque seas un añito más vieja, aunque ahora te me vuelvas una peleona, te quiero como el primer día. 
Eres esa persona que me hace sacar una sonrisa hasta en los peores momentos, quien me hace llorar de risa con sus tonterías, la única capaz de darle a este mundo esa pizquita de color. Esa persona con la que peleo todos los días, la que batalla porque haga la cama y deje la pereza de lado, la que siempre aunque no queira reconocerlo, tiene la razón. Una persona inteligente, buena, sencilla y sensible; pero sobre todo fuerte, muy fuerte. Porque pocas personas enfrentarían las cosas por las que has pasado como tú, campeona. Y aunque pocas veces te demuestre que te quiero, te quiero por encima de cualquier pero. Y es que sin ti mi silencio sería soledad y mis lágrimas ahogarían el mar. Eres lo mejor de este mundo, lo más importante para mí, eres esa lucecita capaz de guiar a quien se pierde en un lúgubre, sombrío y helado túnel. Eres la voz a la que respondería estuviese viva o inconsciente. No me canso de repetir que quiero que a partir de hoy, todos los días de tu vida sean cada vez mejores, porque ya es hora de dejar de sufrir para alegrarse un poco... ¿no crees? Y que si quieres hablar de algo, aquí estoy para lo que necesites y cuando quieras. Si quieres ir un día al cine, vamos las dos solas a tomar algo y a hacer cosas de madre e hija. No te preocupes por abuelo, todo va a salir bien. 
Y si sale mal, son cosas de la vida y nada dura para siempre, pero tienes que seguir adelante y mirar por el futuro y lo que pasé pues pasará. 
"Buenos días princesa, he soñado contigo. Íbamos al cine y tu llevabas puesto aquel vestido rosa que me gusta tanto. Solo pienso en ti princesa, en ti... Y ahora..." 
Que la vida no consiste en refugiarse de la lluvia en el primer toldo que te encuentres, la vida consiste en aprender a bailar bajo la lluvia. En sonreír cuando más mal estés y dejar que te hagan feliz. No te martirices porque más buena no podrías ser.
FELICES 39, fíjate que pensé que tenías 18 añitos porque ese cutis no conserva así cualquiera eh (; Y no dejes de sonreír, porque verte sonreír es la razón de mi existir.
No cabe duda...
y duda se bajó del autobús.
JAJAJAJAJA, espero haberte subido los ánimos con el desayuno de esta mañana y con esta pequeña demostración de mi amor por ti. Quererte es poco mamá.

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