viernes, 27 de abril de 2012

Verdades como casas

Hace un par de años, en un lugar del cual no me acuerdo y en una fecha desconocida, le vi por primera vez. El cielo estaba despejado, no había ninguna nube que tapara el más mínimo rayo de luz que desprendía el sol. Todo sucedió muy deprisa, él se acercó a mí y yo, tímidamente, intenté no quedarme anonadada entre esos perfectos rasgos de su rostro, ese magnífico olor que desprendía cuando caminaba gracias a la suave brisa que lo esparcía alrededor de quién lo tuviera cerca.
En ese instante perdí la noción del tiempo, sentí que solo estábamos nosotros dos en el planeta, sentí que había encontrado lo que siempre había querido, lo que siempre había soñado tener. 
Nuestras miradas se cruzaron; en su cara, un libro abierto. Me miraba con cierta ternura, con esa sonrisa de medio lado que consiguió cautivarme en un segundo. No hicieron falta preguntas, solo nos abrazamos y ahí sentí estar más protegida que nunca, en sus brazos. 
Sus ojos color miel me hicieron esclava de sus suspiros; ojos que cuando te miran fijamente te hacen ver las cosas desde otra perspectiva, que te hacen ser mejor persona de un segundo a otro. 
Sus labios privaron mi libertad, convirtiéndome en prisionera de sus besos y dejando a los demás en el olvido, permaneciendo él, el único, en mi pensamiento. Repentinamente, sonrió. Su sonrisa cálida iluminó el lugar donde nos encontrábamos y en ese momento supe que me había enamorado, supe que el destino había jugado a nuestro favor con intención de unirnos para el resto de nuestras vidas. 
Su voz, era la voz a la que hubiera respondido estuviese viva o muerta, estoy casi segura de ello. 
Él es la canción de la que no me cansaría nunca, quien me hace estremecer cuando roza con sus labios mi nuca. Es la razón por la que vivo, mi fuente de inspiración gracias a la que escribo. Es esa luz que brilla siempre en la oscuridad, un apoyo completamente incondicional. Es la nota que le faltaba a mi compás, la única persona que no dejo de pensar. Él es la razón de mi existir, por que sin él, no sería tan feliz. Él es mi ser, la persona que a mi lado siempre he anhelado tener. 
Sin él, mis silencio se convertiría en soledad, mis lágrimas ahogarían el mar. Porque le quiero, por encima de todo y todos, por encima de cualquier pero. Mis días no cobrarían vida, no tendrían este color que solo él le ha dado con el paso del tiempo, mi existencia no tendría sentido, ni mi corazón fuerzas para latir.
Los dos estamos locamente enamorados.
Él es mi presente, será mi futuro y es lo mejor que me ha pasado.

domingo, 22 de abril de 2012

Mamá, felicidades.


Mamá, es tu cumpleaños y aunque seas un añito más vieja, aunque ahora te me vuelvas una peleona, te quiero como el primer día. 
Eres esa persona que me hace sacar una sonrisa hasta en los peores momentos, quien me hace llorar de risa con sus tonterías, la única capaz de darle a este mundo esa pizquita de color. Esa persona con la que peleo todos los días, la que batalla porque haga la cama y deje la pereza de lado, la que siempre aunque no queira reconocerlo, tiene la razón. Una persona inteligente, buena, sencilla y sensible; pero sobre todo fuerte, muy fuerte. Porque pocas personas enfrentarían las cosas por las que has pasado como tú, campeona. Y aunque pocas veces te demuestre que te quiero, te quiero por encima de cualquier pero. Y es que sin ti mi silencio sería soledad y mis lágrimas ahogarían el mar. Eres lo mejor de este mundo, lo más importante para mí, eres esa lucecita capaz de guiar a quien se pierde en un lúgubre, sombrío y helado túnel. Eres la voz a la que respondería estuviese viva o inconsciente. No me canso de repetir que quiero que a partir de hoy, todos los días de tu vida sean cada vez mejores, porque ya es hora de dejar de sufrir para alegrarse un poco... ¿no crees? Y que si quieres hablar de algo, aquí estoy para lo que necesites y cuando quieras. Si quieres ir un día al cine, vamos las dos solas a tomar algo y a hacer cosas de madre e hija. No te preocupes por abuelo, todo va a salir bien. 
Y si sale mal, son cosas de la vida y nada dura para siempre, pero tienes que seguir adelante y mirar por el futuro y lo que pasé pues pasará. 
"Buenos días princesa, he soñado contigo. Íbamos al cine y tu llevabas puesto aquel vestido rosa que me gusta tanto. Solo pienso en ti princesa, en ti... Y ahora..." 
Que la vida no consiste en refugiarse de la lluvia en el primer toldo que te encuentres, la vida consiste en aprender a bailar bajo la lluvia. En sonreír cuando más mal estés y dejar que te hagan feliz. No te martirices porque más buena no podrías ser.
FELICES 39, fíjate que pensé que tenías 18 añitos porque ese cutis no conserva así cualquiera eh (; Y no dejes de sonreír, porque verte sonreír es la razón de mi existir.
No cabe duda...
y duda se bajó del autobús.
JAJAJAJAJA, espero haberte subido los ánimos con el desayuno de esta mañana y con esta pequeña demostración de mi amor por ti. Quererte es poco mamá.