sábado, 24 de marzo de 2012

Recuérdame.


Capítulo 3.
Llegaron a Miami, a la casa de Paige. 
Aquello era increíble, habían casa lujosas, a modo de chalets. Se notaba que la familia de Paige tenía bastante dinero.
Era la primera vez que Sandy veía una casa en la playa tan grande, hasta con piscina. Se preguntaba `¿Para qué una piscina en una casa que está al lado de la playa?´. 
Entraron, dejaron las cosas y se instalaron en aquel lujoso "chalet" de playa. Seguidamente se pusieron el bikini, Sandy no quería pero en fin, la obligaron Dee y Paige, y fueron corriendo, literalmente, hasta la playa. Antes de llegar un coche con unos "tíos buenorros", como los llamaban Dee y Paige, apretaron el claxon y les ofrecieron llevarles en su descapotable de paquete. 
Habían tres chicos, el que se pilló por Paige se llamaba Paul, el que no dejaba de mirar fijamente a Dee se llamaba Edward. Pero el tercer chico, él se llamaba Jacob. No parecía nada extrovertido, era más bien como Sandy. La miraba de reojo, con cierta timidez por si cruzaban sus miradas. No había tensión entre Paige y Paul, ni entre Dee y Edward. Pero había algo entre las miradas de Jacob y las de Sandy, y no era tensión precisamente.  
En ese momento, llegaron a la playa, y un chico con una botella de Vodka se acercó a Sandy. Estaban todos juntos, pero Sandy en realidad estaba en otro lugar; estaba en el pensamiento de Dean. 
-Hey guapa, ¿quieres un trago? -parecía estar un poco sobrio aquel muchacho-
-No, gracias. No bebo. -Sandy lo retiró de su camino para continuar el suyo hasta llegar al agua-
-Podríamos pasarla bien los dos juntos... -el muchacho era muy atractivo, pero Sandy no prestó atención a sus palabras- 
El joven, posó su mano en la cintura de Sandy y la apretó fuertemente contra él tirando la botella de Vodka y besándola. 
Sandy le mordió los labios y se separó de él rapidamente.
-Pero, ¿qué haces tía? ¿eres tonta? -Le proporcionó un golpe un tanto fuerte a Sandy, haciéndola caer en la arena-
Jacob, desde un lugar remoto y cerca de Sandy lo observó todo y no pudo evitar levantarse y golpear a aquel desgraciado.
Sandy se quedó incrédula, ¿por qué hizo aquello Jacob?
Los demás no vieron nada ya que estaban en el agua divirtiéndose. 
-Muchas gracias, Jacob... -Sandy se levantó torpemente con la ayuda de Jacob-
-Eres preciosa.- Jacob acarició el rostro de Sandy, con ternura, y posó sus dedos en el filo de sus labios. De repente, se fue. Se fue de la playa corriendo.-
-¡Espera! -Sandy salió detrás de él, como había salido corriendo hacía solo una semana tras Dean.- 
Se dio cuenta de que iba a ninguna parte, así que paró de correr y se sentó en la arena, más bien dicho, se dejó caer.


*Mientras tanto, Dean y Jasmine...*
Estaban en la habitación de Dean, acostados en la cama y desnudos. Acababan de hacer el amor, bueno, no era acto de amor precisamente pero lo habían hecho, como días atrás. 
-Jasmine, vete, ya está venga. -Dean la invitó a salir de su cama-
-No me voy a ir cariño... -Jasmine le besó-
-Que te largues, pírate ya anda. -Dean le apartó con brusquedad-
-No me digas que estás pensando en la mojigata de Sandy otra vez. Chaval, está en Miami, alrededor de cientos de tíos buenos y alguno le robará su virginidad y no podrás hacer nada al respecto.
-¡Fuera! -Dean empujó a Jasmine.-
-Como quieras. -Jasmine se fue por donde había venido-
`Yo no la quiero, no estoy enamorado de ella ni de nadie.´ Se intentaba convencer a sí mismo Dean pensando en Sandy.


*En Miami...*
-Tía, ¿qué haces ahí? -Dee fue corriendo donde estaba Sandy-
-Nada... Nada... ¿Sabes dónde ha ido Jacob? 
-Ahhhh ya entiendo, que te pillaste por Jacob... -Se rió-
-No seas tonta, yo no estoy pillada por nadie.
-Ya claro, lo que tú digas San. Anda vamos al agua.
Sandy siguió a Dee hasta donde estaban Paige, Paul y Edward.
Llegó la noche, lo que suponía tranquilidad y hora de regresar al chalet. Sandy estaba muy confusa.
-No, tía, no. -Decía Sandy a Paige entre suspiros-
-Tía, lo pasaremos bien. Así conocerás a más gente y saldrás de esa burbuja anti-social que tienes. -Paige hizo reír a Sandy con lo de la burbuja "anti-social" y Sandy cedió-
Sí, lo que parecía que iba a ser una noche tranquila Paige lo había convertido en una fiesta en su casa.
Sandy tenía la esperanza de que, de algún modo y otro, Jacob asistiera. 
 

domingo, 18 de marzo de 2012

Recuérdame.



Capítulo 2.
Sandy siguió persiguiendo a Dean como si en ello llevara la vida. Hasta que por fin, tras saltar la valla del insti, lo logró alcanzar.
-¡Dean! -gritó Sandy al agarrar la capucha de Dean-
-Pero... ¿para qué me sigues? -Dean miró fijamente a Sandy-
Las lágrimas habían dejado de perseguir a Sandy hacía ya rato, debido al acelerado pulso cardíaco y al viento cuando golpeaba su frágil rostro con ímpetu.
-¿Por qué te has echado a correr cuando me miraste? -Sandy acarició la barbilla de Dean, para que la mirara a los ojos directamente-
-Porque estoy harto, estoy harto de que siempre andes jugando con nosotros. Estoy cansado ya, tía. Decídete, ¿no? -A Dean se le pusieron los ojos vidriosos- Y huí de tu rostro, donde no he encontrado imperfección alguna. Porque cuando te veo llorar y estás con Sam, la rabia me come por dentro porque no puedo ir y secártelas yo con mis propias manos...
-Dean, yo no estoy jugando con vosotros. -Sandy lo dejó muy claro, más claro que el agua-
-Sandy estoy harto ya, de verdad. Podría estar con cientos de chicas del instituto y sin embargo siempre pienso en ti, joder no sé qué me pasa ahora contigo. ¿Ah no? ¿No estás jugando con nosotros? ¿Qué estás haciendo entonces?
-Siempre has sido tú el único -Sandy dijo en un hilo de voz-
-¿Qué has dicho? -Dean abrió los ojos perplejo e incrédulo-
-Que siempre has sido tú, el único -gritó Sandy-
Dean no dijo nada, Sandy solo se preguntaba en esos segundos `¿por qué coño has dicho nada?`, `la has cagado tía, la has cagado bien´.
En ese entonces, mientras Sandy miraba a Dean, apareció Jasmine allí, desconcertada, junto con un par de amigos de Dean. Unos chulitos y la barbie, genial. Lo que le faltaba ahora.
-Jasmine: ¡Dean! ¿Qué haces aquí con esta? -Jasmine miró de arriba a abajo a Sandy-
-Tío, Dean, ¿qué haces con esta? ¿No te han castigado por su culpa? -Uno de sus amigos intervino, se llamaba Zayn- ¡Es una friki!
Sandy esperaba que Dean actuara defendiéndola, pero él solo se limitó a acercarse a su cuello para decirle:
-Olvida todo lo que te he dicho, no te quiero ni siento nada por ti.
Entoces, Sandy, incrédula, viendo cómo sus figuras se perdían rumbo al insti, se derrumbó precipitándose al suelo.
-Nadie deja de querer a nadie en 24 horas- se dijo para sí misma en voz baja-
-¿Qué has dicho Sandy? -era Sam. Sam había llegado allí y estaba con ella.-
-Eh, nada... Esto, me voy...
-¿Cómo te vas a ir, si tienes que ir a clase?
-Paso de ir, me largo a hacer novillos -Sandy intentó interpretar el papel de niña rebelde-
-Sandy, ¿qué te ha hecho? -Sam acarició su mejilla- Te juro que como te haya hecho daño lo reviento a ostias, te lo juro. -Apretó el puño de la mano que le quedó libre, y las venas de su cuello se hincharon como si ardiera por dentro y le fueran a explotar-
-No me ha hecho nada -dijo Sandy aguantando las lágrimas-
Sandy salió corriendo, no le dio tiempo a Sam de reaccionar.
-Sandy, ¡espera! ¿dónde vas? -gritó desconsolado Sam, sin obtener respuesta alguna por parte de la joven-
Después de una semana, por fin era verano. Bueno, "por fin" opinaban Dee y Paige, pero no Sandy. 
*Cuando Sandy estaba en su habitación el 24 de Junio, eran las 6 de la mañana, y ella acostumbraba a levantarse a las 12 o a la hora del almuerzo, hasta que sonó su teléfono móvil, su viejo Xperia que no cambiaba por nada del mundo.
>>¿Quién coño me despierta a las seis de la mañana el primer día de verano?<< Pensaba para sus adentros, muy enojada.
-¿Sí? -Sandy descolgó el móvil desganada-
-¿Te he despertado? -Asombrada, respondió Paige con alguna que otra risita-
-¿Tú qué crees Paige?
-Vale, eso es un sí imagino... Pues nada, que hagas las maletas que nos vamos hasta principios de Agosto a mi casa de la playa -Gritó Paige, emocionada-
-Joder tía no me grites así... -Sandy apartó el teléfono de sus oídos hasta que Paige terminó de gritar- ¿Qué? ¿Ya? ¿Tan pronto?
-Sí, ya. A las 8 pasamos Dee y yo en el descapotable de mi padre a recogerte, estaremos solas en verano. Solo nosotras, en la playa y mogollón de buenorros. Ya verás. 
-Pfff, vaaaale. -Sandy respondió a Paige sin emoción alguna, no era un plan que le entusiasmara en realidad-
Eran las 8 en punto y allí estaba el coche, Sandy había desayunado y había preparado las maletas para emprender rumbo a la playa con sus dos mejores amigas. Se subió al coche.
-Será un verano inolvidable -Dee sonrió a Paige y Sandy-

viernes, 16 de marzo de 2012

Querida Mariah, soy John.

Querida Mariah, soy John, y llevas toda la razón cuando dices que siempre nos quedará París.
Respecto a lo de una nueva vida... Sí la tengo. Mas no amo a la mujer con quien he tenido dos niños preciosos, te sigo amando a ti. No he podido olvidar aquellas tardes de verano paseando en barca por el lago, respirando tu aire y soñando tus sueños. Compartiendo habitación, e incluso cama. Viéndote dormir, observando cada una de las facciones de tu rostro mientras yacías sobre mi pecho, dormida. 
Nunca leí las otras cartas, no las llegaste a enviar. Las mías supongo que tampoco las recibiste, y llevo esperando este día desde que me fui del pueblo. 
Mariah, te amo. París, espéranos que estamos a tiempo.

Querido John.


Hola John, todo ha cambiado desde que te fuiste. Nada es igual, absolutamente nada.
A pesar de que hayan pasado diez años yo no te he olvidado, y tampoco he olvidado esa sonrisa pícara que se te escapaba cada vez que me veías tropezar... Por no hablar de esos hoyuelos que tienes en tus mofletes, cómo me gustaban.
Los días han sido blancos y negros desde tu ida, ya que ni el gris ha hecho acto de presencia en tanto tiempo. Y no me importa lo que pienses por haberte escrito más de mil y una cartas de amor, aunque seguramente ya tienes tu vida hecha y estés casado, con algún que otro hijo y una maravillosa esposa.
Sé que esto no cambiará nada John, pero siempre nos quedará París.

jueves, 15 de marzo de 2012

Recuérdame.

Capítulo 1.
-¿Pero qué haces gilipollas? - gritó Dean a Sam en uno de sus cotidianos enfrentamientos-
Sam golpeó a Dean, y Dean le devolvió el golpe pero multiplicado por 3.
-¡Parad ya! ¡Por favor!- suplicaba Sandy a ambos-
De repente, llegó el profesor de biología debido al alboroto que había allí armado.
-¿Qué es lo que pasa aquí? -levantó una ceja- Sam, Dean y Sandy... A mi despacho inmediatamente.
-Pero profes-o-o-o... -Sandy no pudo terminar la frase-
Una vez en el despacho, el profesor les dejó con el director para que le explicasen qué había ocurrido. Pero nadie decía nada, nada de nada... Aunque las miradas entre Sam y Dean eran un libro abierto.
-Dean, ¿otra vez buscando problemas? -el director se colocó las gafas con un dedo y frunció el ceño-
-Es este hijo de puta, que se ha metido en terreno ajeno -Dean miró a Sam-
-Hijo de puta tú, que no es tuya. ¡No es propiedad tuya ni de nadie! -Sandy se desconcertó, ya intuía lo que había pasado-
Ese comentario parecía haber aclarado cualquier duda, y sobretodo respecto al desconcierto que demostraba Sandy en su rostro. Se trataba de ella. Se habían peleado por ella.
-Bueno, basta ya. Sandy, ¿qué has hecho tú? -el director la miró repentinamente-
-Yo... Señor director yo no he hecho nada, se lo juro... -la inocencia de Sandy no dejaba duda alguna de que decía la verdad-
-Bien, pues como aquí nadie ha hecho nada estáis castigados después de clase. A las dos y cuarto tenéis que venir aquí, os quedaréis hasta las 5 de la tarde resolviendo algunos ejercicios. -Les indicó con el dedo la salida, como si dijera "coged puerta ya niñatos", a pesar de que Dean la tenía ya más que conocida-
Parecía ir todo perfecto de camino a la clase de biología, hasta que justo antes de llegar, Sam entrelazó su brazo con el de Sandy. En ese entonces Dean se puso hecho una fiera.
-¡Te he dicho que no la toques! ¿No entiendes las cosas o qué? -Dean empujó a Sam contra una de las taquillas-
Sandy se soltó de los brazos de Sam, para adelantarse hacia el aula y entrar sola. Pero le alcanzaron así que entraron los tres juntos.
En el recreo, Sandy se tomó un KitKat para ir a hablar con Dee y Paige; sus mejores amigas.
Se sentaron donde siempre, en el mismo lugar: las gradas desde donde observar a los "tíos buenos" del insti jugar a rugby. Entre ellos, entre esa multitud, ella sólo veía a Dean. 
-¡Tía! Ya dentro de poco es verano, solo una semana... -Paige se precipitó a decir mientras sacaba un chicle del paquete-
-Sí tía, qué ganas de descansar de este tormento de clases... -Dee puso una cara de gato (:3) jaja-
-Pues yo prefiero el invierno, odio el verano. Siempre lo mismo: ir a la playa, de compras, los bikinis... -Sandy hizo una breve pausa y suspiró- Sabéis que mi ambiente es el de la lluvia, jaja.
-No puedes ser así tía, San, piensa en tooooodo lo que podemos hacer en verano... -Dee ponía a Sandy de mal humor ya que siempre estaba hablando del p*** verano. <<¿Soy tan rara por preferir el invierno antes que el verano?>> pensaba Sandy mientras tanto.-
-Tengo una idea, podemos quedarnos juntas en mi casa en la playa, está cerca de Miami y nunca hemos ido juntas, sería un buen plan para este verano. -apuntó Paige-
-Sí, DIOS! sí! -Dee, se puso como una loca que escapa del psiquiátrico-
-Pues vale... no es mal plan... supongo... -Dijo Sandy en un hilo de voz-
-Pues perfecto, ya aviso a mis padres y hablamos mañana mejor-apuntó Paige-
De repente, Sandy se quedó helada. Vio a Dean besando a una de las barbies del instituto, se llamaba Jasmine, sí una de estas chicas que son 100% maquillaje y brillo de labios. Le dolió de cierto modo sin saber aún por qué. Ella estaba enamorada de Sam, o eso creía.
Las lágrimas fueron acumulándose mientras intentaba ser indiferente ante tal situación, hasta que una lágrima rodó por su mejilla con brusquedad. Cerró los ojos y agachó la cabeza. Según levantó la cabeza, allí estaba Sam, quien secó cada una de las lágrimas que se habían incrustado en sus mejillas.
-¿Qué te pasa princesa?-Sam intervino-
-Nada, nada... -Sandy perdió su mirada hacia el rincón donde yacían Jasmine y Dean. De repente, Dean buscó con la mirada a Sandy, y cuando sus miradas se cruzaron, él apartó a Jasmine y se fue corriendo.-
Sandy se levantó para correr detrás de él, y Sam, desconcertado intentó alcanzarla pero fue imposible.
>>¿Qué estás haciendo idiota?<< Se decía Sandy para sí misma a la vez que su corazón latía con más fuerza.


lunes, 5 de marzo de 2012

DREAMERS!

Hello, pequeños dreamers >3
Os quería avisar que empezaré una novela, la publicaré aquí, en mi blog, y en mi cuenta de tuenti (en el espacio personal de mi perfil) ---> Purple Rain.